miércoles 20 de mayo de 2009

Periodismo y Software Libre

Check out this SlideShare Presentation:

miércoles 6 de mayo de 2009

Dispersa

No sé por qué siempre me gustaron tanto tus palabras, primero escritas y después habladas. Cada cierto tiempo recorro nuevamente los resquisios donde quedaste enquistado. Y me vuelven a gustar tanto tus palabras. Creo que por eso me enamoré de ti, nunca he podido encantarme así nuevamente de las palabras de otro. Por eso te extraño, porque extraño tus palabras, esas formas de decir las cosas, de expresar tus sueños y tus fantasmas, esas formas que te hacen y te hacían tan cercano y lejano a la vez, tan complejo y tan simple a mis ojos, como si pudiera adivinarte permanentemente, pero siempre te terminas escapando a un lugar donde no puedo alcanzarte.


A veces te vuelvo a buscar en las palabras que quedaron anudadas en espacios que ni siquiera creo que recuerdes. Pero yo, como buena cáncer y melancólica, recuerdo perfectamente donde están, y cada vez que la nostalgia de ti me llena, vuelvo a ellas como una forma sutil de tenerte, aunque sé que es al mismo tiempo masoquismo, quizás los cáncer somos masoquistas por esencia, al menos esa sería una respuesta simpática para no asumir los propios rollos, no sé, sea lo que sea, siempre vuelvo a ti  a través de ellas. 

Te veo en una pieza oscura, serio, concentrado como en esa foto que me gusta tanto de ti, con ese estar y no estar permanente, con tu voz que siempre encontré tan extraña, tan diferente a todas las voces de los hombres que he conocid0.

Creo que tus palabras y tu voz te hicieron especial desde el principio, primero escribiendo y luego por el teléfono. Ahora sé por qué tu voz es así tan extraña, no podrías tener una diferente, no me cuadraría ninguna otra voz con tus ideas, con tu forma de hablar, con tus palabras.

Leía unas palabras que le escribiste a tu esposa y ridículamente me sentí celosa. Nada tiene sentido a estas alturas. Ni haberte conocido, ni seguir extrañando tu hablar, pero por algún motivo te has hecho muy presente estos días en mis pensamientos y en el dolor que se me atravieza porfiadamente en la garganta cada vez que pienso en ti. Y como dice la gente, palabras sacan palabras, así que no me quedaba más que escribir.